martes, 26 de octubre de 2010

No lo sé

He dejado de preocuparme por el camino para pensar en el destino. ¿ Cuál es mi destino ?
A dónde quiero llegar... no lo sé. Sé a donde debo llegar, pero ¿qué hacer cuando no quieres llegar a donde debes? y... tampoco puedes.
No voy a verme como lo que parezco, porque aunque es lo que muestre no soy así ni lo estoy haciendo con esa intención. No es no querer, que también, no quiero ahora, pero puede que quiera en un futuro. Pero, el problema es que no puedo.
No puedo imaginarme así, yo misma inconscientemente me lo impido. No puedo hacerlo.
Ya no es un solo problema, ahora son dos. Y sé que tengo que solucionar uno para poder arreglar el otro. Pero voy a tener que empezar por el último, aunque haya sido desencadenado por el primero. Puesto que sé con certeza que el primero no es tan sencillo de solucionar... no creo que lo consiga en meses, conociéndome, puedo tardar años. Y más aún cuando el primer problema está completamente fuera de lugar. Porque ahora no parece haber motivos para seguir conservando el primer problema. Aunque ese es otro tema... Creo que veo cosas donde no las hay, sólo porque quiero verlas. O puede que las haya realmente y tampoco sea consiciente al cien por cien. No lo sé. De hecho no se que debo hacer... si lo mejor es seguir como hasta ahora, o seguir haciendo lo que siempre hice. Lo que llevo haciendo tanto tiempo y no ha dado resultado... Bueno, sí, aunque sólo momentáneos. En ningún momento he conseguido llegar a la meta que me propuse. Y dudo que ahora lo haga...
Entonces... me centraré en solucionar el segundo problema intentando hacer el mínimo daño posible y ateniendome a todas las reacciones que puedan presentarseme. Y en cuanto al primer problema... ya lo pensaré más tarde.

No hay comentarios:

Publicar un comentario