lunes, 14 de mayo de 2012

La realidad se hace sueño

El cielo se tornaba azul, o más que azul, celeste, muy celeste. El sol era más que nunca una bola se fuego y mi piel ardía al contacto con la luz. El sudor caía como agua por una cascada. Parecía verano.
No fue dificil adivinar de quien era la figura que aparecía al otro lado del cristal de la puerta, un cristal que difuminaba sobremanera cualquier cosa vista a través de él.
Sí, era él, había venido, sabía que vendría. Intenté evitarlo pero una gran sonrisa se dibujó en mi cara sin apenas darme cuenta. Mi piel, enrojecida ya del sol, lo hizo aún más. Él se acercó, me tomó de la mano y nuestros pies levitaron tenuemente del suelo. Paulatinamente fuimos dejando la superficie varios metros por debajo y parece que el Dios Eolo se apiadó de nosotros, de manera que una ráfaga de viento fresco nos perseguía por todo el cielo. Estabamos volando, mis latidos traicionaban mi silencio con una excesiva velocidad. Él lo notó. Pero en ese momento estaba tan feliz sobrevolando el mar, que no me pareció relevante, no me importó. Entonces, aterrizamos en una pequeña isla, rodeada de agua muy fría, nos dimos un baño en aquel espeso mar y fue entonces, al contacto de mi piel ardiendo con la humedad del agua, cuando desperté sobresaltada. Ha sido un sueño... pero... pronto sonreí al recordar que había soñado con alguien con quien ya copartía mi vida, él ya era mío...sólo mío... no me hacía falta soñar para sentir que vuelo a su lado..

domingo, 6 de mayo de 2012

Últimos días

Empieza la cuenta atrás, ocho días de clase y no queda más que el último tirón.
El final empieza a divisarse. Verano, que ganas tengo de verte...