jueves, 1 de agosto de 2013

Una tarde de esas..

Y yo sigo aquí inmersa en las tórridas tardes de verano donde no tengo nada más que hacer que reflexionar sobre el ayer y alegrarme por el hoy. Probablemente aquellos tiempos hayan hecho de mi la persona que soy hoy, y creo que es debido dar las gracias a los mismos por traerme a donde estoy, por estar donde me encuentro, con los ojos más abiertos que nunca.
Me alegro sobremanera de haber sabido darme cuenta de qué y quiénes merecen realmente la pena. Hoy, afortunadamente, veo más allá de lo que nunca vi.

Déjame

Déjame llenarme de ti como si de aire se tratase, déjame envolverte en mi cual manta en un gélido invierno, déjame acariciarte la piel como nadie lo ha hecho. Déjame entrar en tu vida, y haré que jamás te arrepientas de ello.